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Cuando el propósito se aclara, el camino cobra sentido.
Aunque creía comprender la teoría, no había definido claramente qué deseaba: Paz, Inocencia, Libertad.
Soy Julia. En un momento de quiebre personal tomé una decisión clara, con un propósito definido: estudiar Un Curso de Milagros como una herramienta para cuestionar la mentalidad desde la que estaba viviendo, recuperar el norte de mi camino y aclarar desde dónde quería seguir viviendo.
Desde entonces, sigo comprobando que nadie puede vivir este camino por mí, que entender no es lo mismo que constatar, y que nada reemplaza la disposición personal a poner en práctica la mirada que señala el Curso.
Hoy, mi rol es facilitar espacios de estudio donde el mensaje del Curso se exprese con sencillez y sea claro cómo llevarlo a la experiencia cotidiana, para que cada persona pueda vivirlo por sí misma.

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